Chiller para la Industria Alimenticia
En una planta de alimentos, el chiller no es un servicio auxiliar: define la inocuidad, la vida útil del producto y la continuidad de la producción.
Por qué el chiller es crítico en alimentos
Muchos procesos alimentarios dependen de mantener una temperatura precisa: enfriamiento rápido después de la cocción, maduración de lácteos y cárnicos, fermentación, pasteurización y enfriamiento de envasado. Una desviación de pocos grados puede acelerar el crecimiento microbiano o dañar la textura y el sabor. Si el chiller se detiene, muchas veces hay que desechar el lote.
Requisitos técnicos frecuentes del sector
Las plantas trabajan con normas de buenas prácticas de manufactura y programas de inocuidad, y son inspeccionadas por autoridades sanitarias como el INVIMA. Eso se traduce en superficies fáciles de limpiar, materiales compatibles con lavado frecuente, registro de temperaturas y equipos que no contaminen el producto con fugas de refrigerante o de glicol.
Es habitual usar mezclas de agua con glicol para alcanzar temperaturas cercanas a cero grados, y es importante controlar su concentración para evitar congelamiento en intercambiadores.
Cómo te apoyamos
Dimensionamos y suministramos chillers según la carga de tu proceso, instalamos el circuito de agua helada, y ofrecemos mantenimiento programado en las ventanas de baja producción. Para cámaras y bodegas complementarias, revisa nuestros cuartos fríos.
